martes, 23 de junio de 2009

Ahmadineyad y los cuarenta ladrones

Como todo el mundo sabe, ya que al mundo le interesa que lo sepas, a estas horas en Irán se está reprimiendo con ganas a los opositores de este macaco feo que pueden ver a la derecha. El tema es claro, un fraude más grande de lo que fue alguna vez el imperio persa, imposible de disimular, por lo bajo hablan de 3 millones de votos que no existieron y que fueron para Ahmedinejad, si admiten estas cifras es porque por lo menos son el doble de votos, los viejos podridos máximos guardianes de la represión, legitiman el resultado, aunque por ver un poco de espectáculo en las calles y cárceles, admiten lo inusual de contar con mas votos que votantes, el fraude es más grotesco y evidente incluso de lo que pudo algún día ser la reforma de la constitución de Chávez, en cualquiera de sus interminables ediciones.

El pueblo Iraní se vuelca a las calles y reclama lo que ellos consideran justo, elecciones transparentes. Como ya sabemos que eso no existe en ningún país del mundo, (sino pregúntenle a Jeb Bush), no vamos a escarbar en el hueso. A estas protestas el Ali Jameini (uno de los tantos viejos verdes lunáticos todopoderosos) ya ha ordenado la represión al que no le guste, y es a través del ejercito y de los paramilitares que parece van en moto y bien armados. Se habla de 20 muertos y 500 detenidos, estas cifras no son muy creíbles, seguramente son más.

Se discute desde occidente que quizás el Alí Babá este está planeando un golpe de estado dentro de la propia revolución, o que la revolución en realidad no era tan rebelde, lo que es claro es que los Iraníes que están saliendo a las calles estas últimas semanas tienen tres pares de huevos, se me hace difícil imaginar como sería la misma situación en esta sociedad, el salir a la calle jugándote la vida por defender tu libertad, tus derechos. La reacción de los Iraníes es casi idéntica a la reacción de los europeos cuando, meses atrás, sus gobiernos entregaron, uno tras otro, ingentes cantidades de reservas, miles de millones de euros, a los bancos, así nomás, sin previa consulta, sin nuestra aprobación, sin pudor.

Los Iraníes han dado desde una de las sociedades menos probables, una lección al mundo entero de lo que es pelear y luchar por la libertad, por la dignidad, ojalá sigan saliendo y puedan lograr voltear al Mahmud, y ojalá el mundo pueda mirarse en el espejo Iraní.



Lo que me da más gracia es que el único amigo que tiene en el mundo Alí Babá es Hugo Chávez, el cual se autodefine de izquierda y revolucionario, y permítanme que me cague de risa porque es muy divertido, evidentemente dios los cría y ellos se juntan.

En la próxima emisión de "Aló pedazo de hijo de puta" no se pierdan la férrea defensa que hará "Napoleoncito" del Mahmud, recomiendo que si tras las décadas ininterrumpidas que dura el "show" no se han dormido, y aun pueden ver la cara retorcida y difuminada del prócer, reconozcan en esa sombra, la sombra próxima del fascismo que creíamos desterrado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario